La Provisión Divina

Paráh Adumáh y el Mashíaj

Según Maimónides, han habido solo 9 vacas rojas a lo largo de la historia de Israel, pero lo realmente importante es que este ejemplar obedece a una "provisión divina": algo cuya manifestación está zanjada por los tiempos celestiales.

La Paráh Adumáh es el único animal cuyo servicio IMPURIFICA al Cohen Gadol, sin embargo, sus cenizas traen redención al pueblo.

Los Mefarshim (comentaristas de la Torah) zanjaron tres pruebas irrefutables de la manifestación del Mashíaj:

1. Autoridad sobre lo oculto: Los demonios se sujetarán a Él (incluso sordos y mudos). Evidencia: El Gadareno y las "legiones" que debieron someterse a Su palabra.
2. Sanidad de la Lepra (Tzarraat): Una enfermedad cuyo origen se decreta en el cielo. Evidencia: Los diez leprosos sanados de camino al Cohen por la autoridad del Mashíaj.
3. Resurrección al cuarto día: Trascendiendo el límite natural de los tres días. Evidencia: Lázaro, cuyo cuerpo ya "hedía", demostrando que la muerte clínica no es límite para Su voz.

Así como la Paráh Adumáh es provisión divina, también lo es Yeshua. Una figura que nos enseña que aun cuando el sepulcro parece cerrado y la esperanza hiede, Su voz nos puede levantar.

1 Shemuel 16:7
"Adonái no mira de la forma que los humanos miran... los humanos miran la apariencia externa, pero Adonái mira el corazón."

Que nuestro corazón pueda oír, aún desde la muerte, la voz del Mashíaj.

Rab. Israel Escalona