¿Qué es la Materia?

Física Cuántica y la Conciencia de la Torá

Desde Demócrito hasta Rutherford, la ciencia ha intentado definir el átomo. Hoy sabemos que la materia es esencialmente vacío y que las partículas subatómicas adquieren consistencia solo ante un observador. Según la física cuántica, la materia no existe con seguridad, sino que tiende a existir.

"Antes que te formase en el vientre te conocí... antes que nacieses te santifiqué." (Jeremías 1:5)

Antes de que hubiese una conciencia material de nuestra vida, ya existíamos en los planes de nuestro Padre. Científicamente, ser "santificados" al nacer habla de un estado molecularmente perfecto.

La Paradoja del Orden: Carbono y Diamante

¿Sabes la diferencia molecular entre un trozo de carbón y un diamante? Absolutamente ninguna. Sus átomos son idénticos.

CARBÓN Desorden atómico.
Bajo valor, frágil,
se consume rápido.
DIAMANTE Orden molecular.
Precioso, irrompible,
refleja la luz.

El hombre nace como un diamante (Santificado), pero el desorden espiritual —producto de no seguir los mandamientos— nos transforma en carbón. Los mandamientos son el orden atómico que nos mantiene como piedras de incalculable valor.

Bereshit: La Creación en la Cabeza

La raíz de Bereshit (En el principio) es Reish (Cabeza). Podríamos leer: "En la Cabeza creó Dios los cielos y la tierra".

La realidad externa es una decodificación interna de nuestro cerebro. El Eterno creó realidades comprensibles colectivamente, pero nos dio la capacidad de crear realidades en nuestra "cabeza" a Su imagen y semejanza.

Incluso lo que llamamos "muerte" es solo un concepto de nuestra conciencia limitada. Para el Eterno, como dijo Yeshua, es solo "dormir", pues Él no es Dios de muertos, sino de vivos. La materia no muere, solo cambia su relación con la conciencia del observador.

Vivir en los mandamientos nos mantiene como un diamante irrompible ante la eternidad.
Rab. Israel Escalona